Toxina botulínica / bruxismo / sudoración

La aplicación de toxina botulínica es un tratamiento inyectable que actúa sobre el músculo para alisar arrugas faciales (frente y patas de gallo), tratar el bruxismo mediante su aplicación en los maseteros y reducir la sudoración excesiva en zonas específicas. En sesiones breves y prácticamente indoloras, ofrece resultados visibles por unos 4 meses.

Descripción

¿En qué consiste?

Este tratamiento con toxina botulínica inyectada actúa bloqueando de forma temporal la contracción muscular en zonas específicas para conseguir tres objetivos principales:

Alisar arrugas de expresión en la parte superior del rostro, especialmente frente y patas de gallo.

Reducir el bruxismo (rechinar de dientes) mediante la aplicación en el músculo masetero, relajando la tensión mandibular.

Disminuir la sudoración excesiva (hiperhidrosis) en axilas, manos u otras zonas, controlando la secreción de las glándulas sudoríparas.

Duración y sesiones

Cada aplicación tiene una duración de aproximadamente 6 meses.

Se recomienda realizar dos sesiones al año para mantener los efectos estéticos y terapéuticos.

Beneficios

Frente y patas de gallo visiblemente más lisas, con una apariencia rejuvenecida y natural.

Mejora del bruxismo, reduciendo tensión, dolor mandibular y desgaste dental.

Control efectivo de la sudoración excesiva, mejorando la comodidad y confianza en situaciones sociales.

Tratamiento rápido, mínimamente invasivo y sin necesidad de tiempo de recuperación.

Contraindicaciones

Contraindicado en personas con enfermedades neurodegenerativas (como ELA, miastenia gravis o esclerosis múltiple).

No se recomienda en embarazo o lactancia, ni en presencia de infecciones en la zona que tratar.

Consideraciones

No requiere preparación previa.

Los efectos comienzan a notarse entre 3 y 7 días tras la aplicación.

El procedimiento debe ser realizado por un profesional médico con experiencia en el uso de toxina botulínica.

Es importante seguir las recomendaciones postratamiento: evitar acostarse, masajear o realizar actividad física intensa durante las primeras horas.