Descripción
¿En qué consiste?
Este tratamiento con toxina botulínica inyectada actúa bloqueando de forma temporal la contracción muscular en zonas específicas para conseguir tres objetivos principales:
Alisar arrugas de expresión en la parte superior del rostro, especialmente frente y patas de gallo.
Reducir el bruxismo (rechinar de dientes) mediante la aplicación en el músculo masetero, relajando la tensión mandibular.
Disminuir la sudoración excesiva (hiperhidrosis) en axilas, manos u otras zonas, controlando la secreción de las glándulas sudoríparas.
Duración y sesiones
Cada aplicación tiene una duración de aproximadamente 6 meses.
Se recomienda realizar dos sesiones al año para mantener los efectos estéticos y terapéuticos.
Beneficios
Frente y patas de gallo visiblemente más lisas, con una apariencia rejuvenecida y natural.
Mejora del bruxismo, reduciendo tensión, dolor mandibular y desgaste dental.
Control efectivo de la sudoración excesiva, mejorando la comodidad y confianza en situaciones sociales.
Tratamiento rápido, mínimamente invasivo y sin necesidad de tiempo de recuperación.
Contraindicaciones
Contraindicado en personas con enfermedades neurodegenerativas (como ELA, miastenia gravis o esclerosis múltiple).
No se recomienda en embarazo o lactancia, ni en presencia de infecciones en la zona que tratar.
Consideraciones
No requiere preparación previa.
Los efectos comienzan a notarse entre 3 y 7 días tras la aplicación.
El procedimiento debe ser realizado por un profesional médico con experiencia en el uso de toxina botulínica.
Es importante seguir las recomendaciones postratamiento: evitar acostarse, masajear o realizar actividad física intensa durante las primeras horas.




